Siempre pensamos que las referentes son personas muy conocidas pero no siempre ha de ser así. Para nosotras referentes son quienes nos inspiran de verdá, en el día a día. Si es cierto que tenemos como referentes a personas conocidas por mucha gente pero, la mayoría de ellas no lo son tanto. Son personas normales de carne y hueso, que viven, ríen, sufren y lloran como las demás.
Nuestras referentes serán siempre mujeres que siguen adelante, sin resiliencia ni romanticismo alguno de sus situaciones, que a veces son muy jodidas. Mujeres a las que no les ha quedado otra que tirar palante, porque parar, simplemente, no era una opción. Referentes de lo cotidiano. Ejemplos de superación, de iniciar proyectos, de seguir sus ideas y caminos aunque pareciera que todo iba en su contra. Personas que cuando se proponen algo van a por ello, y que cuando ven que otra persona cercana se lo proponen la ayudan en lo que pueden. Las referentes crean redes de apoyo no más allá de su propio conocimiento, y es que gracias a ellas otras muchas hemos acabado uniéndonos bajo sus enseñanzas e ideas.
En Corahe siempre usamos nombres de mujeres y personas andaluzas a las que consideramos referentes de una u otra forma. Muchas de los nombres y apellidos os suenan ya que son conocidos pero otros no lo son tanto. Recuerdo que hace años una amiga me preguntó si le podíamos poner el nombre de su abuela a un arnés, ¡por supuesto! ¡nos encantaría! Sería una forma genial de seguir creando esta cultura de referentes cotidianas, de dar voz a personas que se la merecen. Amigas, hermanas, madres, abuelas… mujeres que sabemos que siempre han estado ahí y que nos apoyan de forma incondicional. Todo esto va por ellas.





